Comentarios de Lectores y Críticos
06/08/2009 - Rocío Vairoleto - Lectora
Hola,

No nos conocemos pero quisiera comentarte que un amigo me regaló tu libro ALICIA Y LOS UNIVERSOS ALTERNATIVOS, y lo estoy leyendo. Sinceramente leo otro tipo de libros pero el tuyo está muy interesante, reconozco que me cuesta un chiqui el ubicarme en el universo correspondiente y lo de los canales etc. etc., según el relato correspondiente por supuesto.

Me siento orgullosa de ser paraguaya y me encanta leer algo así de nuevo e interesante de uno de nosotros. Te felicito sinceramente.

Quisiera mencionar algunas partes de tu libro que los subrayé muy fuertemente, y quiero darte a conocer pues creo que una de las cosas más valiosas (entre otras cosas) que se pueda llevar un escritor es lo que le pueda marcar al lector, ¿O estoy errada?

AUSENCIA,
¿Qué ausencia es peor?
(Realmente por mucho que piense y piense no sé la respuesta!!!!!!!!)

¡Lo de CORRIGIENDO EXAMENES me mató! No sé si alguna vez me reí más.

DE GENIOS
Estoy convencida que ante todo debemos tener cuidado con lo que deseamos, pues como dice tu libro puede volverse realidad y ¿Cómo lidiar con ello después?

TURBULENCIA
Me encantó!!!!! No sé por dónde detallarte pues realmente me gustó muchísimo, pero no creo que nadie nos regale segundas oportunidades, y si llegaran a dárnoslas, creo que ya no tendría sentido ni valdría ya la pena.

CORTO CIRCUITO
Algo así como la vida imita al arte. Interesantísimo. Esta parte deberíamos unir con el relato donde decís que debemos tener cuidado con lo que deseamos, ojo mucho cuidado también con lo q deseamos pero no sabemos y se produce el corto.

REENCUENTRO
Me encantó y creo firmemente q el tiempo todo lo borra, todo lo cambia, todo lo consuela....

EL JARDIN DE LOS SENDEROS QUE BIFURCAN
Creo que nos pasa casi a menudo, en situaciones confusas dejamos pasar el momento creyendo así que mejoraremos las cosas para no enfrentar... Mejorará o nada cambiará procediendo así o bien perderemos una oportunidad. A esta parte le uniría lo de las 2das oportunidades....

A tu frase
QUISIERA PODER VIVIR VARIAS VIDAS Y QUE TU FUERAS EL CENTRO DE UNA DE ELLAS, le cambiaria por QUISIERA PODER VIVIR VARIAS VIDAS PARA QUE TU FUERAS SIEMPRE EL CENTRO DE ELLAS.
No te enojes por querer cambiar algo tuyo. Es solo una idea mía. Vuelvo a recordarte, soy mujer y creo guau en el amor. (Suena mal el "guau" pero entenderás mejor lo que trato de decir).

UNA DOLOROSA EVOLUCION
Rescato que en lo que somos buenos y no hablo precisamente de dones, es una alegría y un tormento a la vez. También creo que el alma sale por los ojos llegado el momento de partir ¿Por qué? No sé.

TEORIZANDO SOBRE LA EXISTENCIA DE TLON
¡¡Este es mi preferido!! ¡Me encantó! ¡Sin reglas vale todo!

Y el relato final...
Qué lindo finaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaalllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡La musa inspiradora embarazada por el autor del libro!
Me encantó. Como buena mujer que soy me encanta lo tragi-romántico. Admito mi raza. :)

Y por último, ya tengo la respuesta sobre que ausencia es peor... Para mí obviamente...
Creo que duele mucho más la presencia de lo perdido, pero aun así creo que vale la pena pues siempre que perdemos algo o alguien ganamos otras cosas.

Te vuelvo a decir, me gustó muchísimo. Valió la pena. Felicitaciones. Espero volver a leer algo tuyo breve.
24/05/2009 - Irina Ráfols en el diario ABC - Crítica Literaria
Alicia y los universos alternativos de Jeu Azarru

En primer lugar, se reconoce en esta Alicia la mente primigenia de aquella Alicia, la de los primeros universos de nuestra infancia, que en estos universos alternativos, abiertos por Jeu Azarru, ha podido extender sus maravillosas habilidades. Gracias al plano de la ficción, Alicia salta en los sucesos dimensionales de treinta y dos historias. Y es un agujero de gusano literario lo que la transporta al futuro de cada relato.

Las ideas de ciencia ficción presentadas por el “escritor invasor” son extraordinarias. Refrescantes en cuanto a que nos transportan a un cúmulo de realidades desconocidas; divertidas, en cuanto al espacio lúdico que proponen, por la situación de dinámica que se presenta en el big bang de la aventura mental. Asombrosas, además, por el caudal de conocimientos de los que hace gala el autor.

El gran tema explorado es la oportunidad de cambiar las cosas, la posibilidad de cambios en la sociedad y, por sobre todo, la relevancia del conocimiento como un valor significativo para la existencia humana.

La tecnología del futuro transforma de manera irreversible el sentido de las cosas. Nos podemos encontrar con una máquina para predecir el futuro, que indica lo buena o mala que podría ser una decisión en el momento de tomarla, y con robots, esclavos sexuales, cuyo copulación será segura y sin riesgos para todos.

Alicia llega también a explicar la historia elemental de la formación del mundo. El origen de la vida, en “Gotas”. La caída de la raza humana, en “Un mundo de elfos”.

Lo místico llega del lado de la ciencia, llega desde el futuro. A veces, los relatos son historias contadas hacia atrás. En “Una dolorosa evolución”, nos encontramos sorpresivamente con el autor en otro plano de la realidad, y con el mismo libro: Alicia y los universos alternativos, pero como está en manos del otro autor, no será posible leerlo para saber si es igual o ha cambiado en algo a menos que el otro lo lea (el lector lo entenderá al leer).

Nos topamos con el milagro de los sentimientos en un robot, en “Corto circuito”. Con dos científicos que buscan comprender qué sueñan los fetos, en “Sueño primigenio”.

En “Diálogo con el autor”, tanta es la devoción sentida por la criatura creada, que el propio autor se enamora de su personaje y termina acostándose con ella en el sofá de su casa. Pero esto no ha alterado el orden conocido del mundo hasta ahora, excepto que ha recibido una Mención de Honor por el Premio Dr. Jorge Ritter, el año pasado.

Algo que sorprende gratamente es la inserción del cuento “Teoría joapy”, escrito en guaraní, cuento que obtuvo el Tercer puesto en el Premio Cabildo, 2008, con su contingente mundo paralelo en castellano: “La Teoría, (Relato que no obtuvo ningún premio en este universo)”, picardía del autor explicada entre paréntesis, bajo el título. Se manifiesta aquí su disposición a reconocer la importancia del guaraní en el plano literario, y nada menos que de la mano de la ciencia ficción. También resultó grato encontrar a Asunción en la intersección de algún que otro espacio-tiempo.

Debo decir que hay cuentos más logrados que otros, mejor definidos o menos explicados. Los que tienen explicaciones muy largas tienden a enlentecer la trama, aletargando un poco la acción, pero aun así, el relato no pierde su interés debido a la novedad de los temas tratados, lo original de las situaciones, y al desenlace revelador. Por otra parte, los personajes no son los verdaderos protagonistas de las historias, por lo que no están profundamente trabajados, solo se esbozan lo necesario para permitir detonar un evento extraordinario que será el verdadero protagonista del relato.

Algunas de las grandes preguntas que dan lugar a la creación de estos cuentos son entre otras: “¿Habrá alguna revolución ideológica mundial?”. “¿Qué cambio en el mundo podría haber salvado una vida?”. “¿Es posible volver a ser alguien normal, común y corriente, luego de ver todo lo que has visto, y hacer todo lo que has hecho?”... No solamente el autor nos enfrenta al conflicto del cambio universal, sino también al problema del cambio del individuo, desde su naturaleza.

Tal vez el plan de Alicia no recaiga en la posibilidad de que esos universos existan, sino en la posibilidad de que se imaginen. Pero imaginar, concebir, crear a veces lo es todo. Podría ser (esta posibilidad está presente en toda la obra de Azarru) que la única y verdadera trascendencia humana sea esta. Así lo manifestó el clon Apolo, maestro de 2º nivel, en “La sociedad de las mentes”, novela primordial del autor, construida como una obra de ingeniería mental, catedral formada del barro de la ciencia ficción.

Vale decir que Alicia es el álter ego de Jeu Azarru, que, a la vez, es el álter ego de cierto profesor, ingeniero en Informática, llamado Juan Eduardo de Urraza.

Muchas son las ideas, los cuestionamientos, los juegos mentales en Alicia y los universos alternativos. Es una obra de gran vuelo intelectual e imaginario, sin lugar a dudas, “Por alguna... o por múltiples razones”, como diría el personaje Marcos, sonriendo, desde “Una dolorosa evolución”.
11/05/2009 - Maria Eugenia Pascual - Lectora
Diferentes Caminos a la Verdad

Me gustó el libro, me parece que está lleno de ideas asombrosas sobre todo para alguien como yo que no está actualizada en materia de ciencia ficción. Creo que lo que resulta más atractivo además de las propuestas es el hecho de que en realidad no podemos afirmar que las ideas expresadas sean 100% ficción, es decir no podemos pensar "esto es imposible" o "esto nunca podrá suceder", de alguna manera son relatos en su mayoría futuristas pero escritos en esta altura de la evolución en que los lectores nos encotramos con la refexión de que "bueno es posible que esto pase o llegue a pasar", por eso me parece que resultan mucho más inquietantes que algo por ejemplo absolutamente fantástico sin mera chance de concreción en la realidad.

Otra cosa que te puedo contar es que hay uno en particular que me parece que sale de la línea futurista o científica que tienen los demás, y es el del Fantasma, es horrible ese cuento, quiero decir horrible lo que produce, no que esté horriblemente escrito, je je, sino que resultó muy efectivo en mí por no œe qué razón, la cuestión es que me aterró tanto pero tanto que no lo pude volver a leer, hasta que se lo leí a mi hermana por teléfono hace un rato, pero es que no podía volver a leerlo sola, me produjo una sensación de espanto que me dejó media perturbada, bueno pero yo soy media impresionable también, qué se yo... de adolescente me fascinaban las pelis de terror por ejemplo y ahora de adulta no puedo ver ni una, es como que soy muy sensible al miedo me parece, en fin...
05/04/2009 - Delfina Acosta en el Diario ABC - Crítica literaria
Alicia y los universos alternativos

Jeu Azarru, pseudónimo de Juan de Urraza, ha escrito un libro llamado Alicia y los universos alternativos. El libro, que tiene una tapa impecable, animada (dicho sea de paso), lleva el sello editorial de Servilibro.

A partir del éxito Alicia en el país de las maravillas, del escritor inglés Lewis Carroll, el plantea una versión parecida, al menos, invocando a una Alicia con poderes de omnisciencia, omnipresencia y omnipotencia.

Su “Alicia” visita mundos, conoce historias, y teje, con una imaginación esplendente, los hilos que van atando la presencia y las situaciones no sólo de personas comunes y corrientes, sino de seres de otros universos.

A mí me llama la atención la capacidad que tiene el autor para formular modelos vivientes de otros planetas, visiones de mundos extraños y estados anímicos que podrían ser la simiente, con un poco de imaginación, de la futura conducta humana, si hubiera una posibilidad de redención, de volver a crear un universo.

Jeu Azarru es un escritor que sueña con un mundo diferente, que deja crecer su curiosidad en torno a la posible existencia de otros planetas con capacidades distintas (¿infinitas?) de amar y de pensar.

Todo cuanto sea posible plantear (lo infinito, la nada, la vida después del suicidio, la eternidad, los fenómenos psíquicos y físicos), nuestro autor lo hace, con un lenguaje sencillo y llamativo.

Este es un libro para descubrir la historia de los universos alternativos.
04/2009 - Nelson Aguilera - Escritor
Alicia y los universos alternativos

Es una obra posmoderna en la que los géneros se confluyen unos en otros, pues en ella se encuentran tanto la poesía, la narrativa y la dramática como una urdimbre tejida con los diversos temas que preocupan al autor: el tiempo y el destiempo, el presente y el futuro, el lugar y el “deslugar”, los universos conocidos y los alternativos, el determinismo y el libre albedrío; la incesante búsqueda de lo trascendente, la angustia existencial y la soledad del ser humano ante sí mismo. Los deseos de encontrar respuestas, quizás, en la tecnología como una de las panaceas para remediar los males políticos y sociales, entre otros.

El personaje tomado por Juan de Urraza es Alicia (de Lewis Carrol), un personaje salido de la ficción y que se enfrenta a lo lógico y a lo ilógico tanto del mundo real como del mundo mágico, incluyendo el mundo del lenguaje: también presente en esta obra. Alicia juega el papel de Dios o de un dios omnipresente, omnisciente y omnipotente, rol que le fuera dado por su antecesora. Alicia, a pesar de desempeñar un rol divino, tampoco es libre. Ella también es una creación que pasó por varias dimensiones hasta convertirse en un dios temporal. Lo interesante de esta obra es que se le haya dado el papel de un ser trascendente a un personaje femenino y ficcional creado por un autor de cuentos infantiles. Y aquí surge la primera pregunta: ¿Cuál es la cosmovisión del autor con respecto a un Dios creador, trascendente e inmanente?

Alicia controla la vida y el destino de personajes reales de carne y hueso como el profesor Walter, con quien se comunica a través de los exámenes corregidos. O, el destino del confundido Ildefonso, quien se encuentra en un tiempo en su departamento y en otro tiempo en la calle. La mezcla de estadios temporales y espaciales es magnífica en el trabajo de Juan. Estas rupturas témporo-espaciales hacen que su narración sea interesante y se convierta en un puzzle interactivo entre el autor, los personajes, el texto, y el lector.

Por otra parte, lo notable es que los personajes de Alicia y Clara, divinidades temporales, manifiestan cierta dominación y superioridad sobre los personajes masculinos como: Walter, Benjamín, César, Félix, Alejandro etc. Y aquí surge la siguiente pregunta: ¿Es la mujer un dios con inteligencia superior que controla y domina a la inteligencia biológica limitada llamada hombre?

Finalmente, podemos decir que como obra posmoderna el trabajo de Juan de Urraza se presenta con una estructura rizomática. Es decir, los temas se desprenden en forma de raíces de un bulbo común. Alicia y los universos alternativos es un hipertexto del hipotexto Alicia en el país de las maravillas y desarrolla ideas filosóficas, científicas, tecnológicas, socioantropológicas y políticas de una manera creativa que vale la pena reflexionarlas profundamente, a fin de cuestionar no sólo lo fantástico sino la misma realidad en que se halla insertado el ser humano.
29/07/2007 - Delfina Acosta en el diario ABC - Crítica Literaria
Diferentes caminos a la verdad

Ha sido presentado recientemente el libro de relatos del poeta y cuentista Jeu Azarru, seudónimo de Juan Urraza. El material literario lleva el sello editorial de Arandurâ.

Con mucha creatividad, interpelando -casi- al cosmos, a aquellas obras mayores de la naturaleza, el narrador se sumerge, y nos sumerge (de paso) en una vida llena de hipótesis, de tentativas. Leí un cuento o un relato suyo muy delirante (y que me causó mucha gracia), donde las ideas empiezan a dudar de sí mismas. ¿Que las ideas duden de su propia naturaleza, de su función en el planeta Tierra, no tienden, acaso, un puente al infinito, donde las direcciones se pierden o se encuentran en un mismo punto?

Estamos ante un libro donde la imaginación brota a borbotones. La cotidianidad de la vida, las funciones domésticas de los individuos, el verticalismo del hombre masa quedan postergados en la obra, para dar paso a la caudalosidad de los diferentes caminos que pueden llevar, quizás (yo no lo sé), a la verdad.
En un intento por conocerse a sí mismo, el autor pasa bajo el rigor de su lupa, de su pensamiento, toda cosa con apariencia concreta, para ir en la búsqueda de su interior, de su “carozo”, que podría ser infinito.

En otras palabras, Jeu Azarru no cree en lo finito. Él es un apasionado de lo infinito, y sobre la infinitud, crea su fantástico mundo literario.
01/2007 - Reneé Ferrer - Escritora
JEU AZARRU Y LA MULTIPLICIDAD NARRATIVA DE DIFERENTES CAMINOS A LA VERDAD

¿Por qué un escritor joven se embarca en la escritura de cuentos que exploran la multiplicidad del tiempo, el espacio, las situaciones más extrañas, la fantasía más audaz, la realidad cotidiana alterada por hechos insólitos, utilizando preferentemente la dialéctica como forma expresiva del caos y lo inusitado, ofreciendo al lector soluciones desconcertantes?

Creo que esta variedad temática, de línea quebrada con respecto al tiempo y al espacio y a los posibles habitantes del cosmos, tiene algo que ver con la capacidad de inventar mundos posibles, en los que pueden suceder cosas a las cuales nuestra realidad, por muy fantástica que se presente a veces, no nos tiene acostumbrados. Y creo que esa inventiva del autor, ese andar por los laberintos del caos, de lo raro y lo improbable, se relaciona con la confusa marcha del mundo actual, con los desafíos de la ciencia y la técnica, que ya han dejado de ser tema de ciencia ficción para convertirse en pavorosa realidad, en muchos casos.

Hechos nuevos nos ponen a diario ante situaciones inéditas; la ciencia inventa o descubre factores desconocidos que plantean sucesos, que por la factibilidad de su realización concreta, nos ponen ante situaciones éticas delicadas y disyuntivas de trabajosa decisión. Las características de la vida contemporánea, los conflictos tanto terrestres como interplanetarios, las propuestas que aparecen cada día, con su catarata de innovaciones y de desafíos mayúsculos, potencian la imaginación de este joven escritor generando narraciones tan desconcertantes como la vida misma. ¿En este mundo, en otros, en dónde? Si la vida tal cual la vivimos normalmente es ya desorientadora en muchos aspectos, mucho más inquietante resulta si entramos al plano ficticio que propone Jeu Azarru.

Juan de Urraza, da a conocer su obra literaria bajo el seudónimo de Jeu Azarru. ¿Por qué? No lo sé; pero me resulta llamativo que, así como sus cuentos se escapan de la realidad cotidiana, de la ciencia ficción habitual, de la narración fantástica corriente, él también se escape de su propia identidad para ingresar, coherentemente con su poética, a ese ámbito de múltiples aristas y sorpresivos resultados.

El libro reúne un buen número de ficciones breves, clasificadas en cuatro secciones: “Diálogos fantásticos”, “Diálogos de amor”, “Monólogos de aquí” y “Otros diálogos, monólogos y pensamientos”. Analizando simplemente los títulos de cada parte del volumen me encuentro que el autor nos plantea formas expresivas tales como la dialéctica, el monólogo, el soliloquio, la meditación, y también se queda en ciertos casos prendido de una realidad habitual. Sea de una forma o de otra, Urraza se plantea desde un inicio la posibilidad de disentir con la realidad, de pensar otra existencia no solo como especulación sino como certeza.

Si en su primera novela "La sociedad de las mentes", Juan de Urraza explora la posibilidad de una vida virtual desde una óptica claramente científica y técnica, y en su anterior libro de cuentos "Verdades futuras y mentiras antiguas (escritas en un presente incierto)", aborda los caminos de la ciencia ficción, y las variaciones del tiempo, mezclando lo fantástico con lo real y lo posible en diversas niveles témporo-espaciales, en este volumen profundiza y amplía ese espectro creativo, transitando por caminos semejantes, para ingresar al terreno especulativo y filosófico.

Poseedor de una prosa precisa y una frondosa inventiva, hijo del tiempo caótico y cambiante en el que se desenvuelve, Juan de Urraza se interna en los vericuetos de situaciones extrañas, amalgamando realidad, ciencia ficción, técnica, cibernética o fantasía, para alcanzar en la obra literaria otros ámbitos posibles de existencia.

Enriquecidos frecuentemente con referencias culturales y filosóficas, que nos recuerdan a Borges, abonados con una profusa imaginación, estos cuentos que se escapan de las definiciones habituales, nos arrancan del presente para llevarnos, de la mano de la sorpresa y el asombro, por caminos inquietantes, extraños, cuestionables o absurdos, enfrentándonos con hechos y desenlaces que no se perciben a simple vista, pero están presentes en esa otra realidad que inventa el escritor, o que verdaderamente existe sin que nos demos cuenta.

¿Quién lo sabe verdaderamente?
19/09/2006 - Luis María Martínez - Escritor
Adagios, Réquiens y Allegros

Escribir poesía es una función bella y delicada. Es formular una visión del mundo, una manera de ver la vida.

Quien escribe por primera vez lo hace con la más bella emoción y con la más cara sinceridad. Aunque en su redacción vayan muchas voces ajenas o extrañas que brotan inesperadamente. Fenómeno que así nace y así se hace.

Juan de Urraza lanza con “Adagios, Réquiems y Allegros”, su primer poemario. Son poemas llenos de juvenil emoción y sinceridad, al formularnos al mismo tiempo sorprendentes preguntas que en diversos momentos nos inquietan.

Es que de Urraza nos habla de todo: del amor, de las experiencias de la vida, de los caminos que toma la vida, de la melancolía, de la palabra, de los recuerdos, el caminante... Poesía que diverge de lo contemplativo, que huye de la soledad y de una visión moderada. Es poesía sostenida sobre fundamentos de asomos y curiosidad, sobre preguntas requeridas a la vida.

Es, en realidad, poesía que atisba a cada rato y requiere respuestas y aproximaciones al ritmo de la vida. Así, por ejemplo formula estas inquietantes preguntas:

“¿Será que cuando el viaje termine
habremos aprendido algo?
¿Habremos aprendido algo?
¿Para qué estamos viajando?”

De Urraza gesta una poesía de polémicas aristas, pues es la que tiene mayor vitalidad, la que dura más tiempo.

La poesía de Urraza aspira a ampliar los sesgos de la vida, al ser como ardorosas muestras de circunstancias, de las que está constituida la vida en general.

Hay poemas breves que nos dejan sorprendidos y alelados, como éste que menciona al Rocío:

“Soy una pequeña gota de rocío
que se despierta con la mañana
sabiendo que cuando el sol la bese
morirá.”

La poesía es ante todo emoción, beso furtivo, o rayo de luz. Es como el suave tacto de la madrugada o como la primera luz del día.

La poesía de Urraza tiene que señalamos y mucho más.

Menciona, por ejemplo, que el ser humano contiene en su vida una contradicción permanente. Jamás permanece en lo que es ni se siente satisfecho con lo alcanzado. Desea un no se que o emprender vuelos inesperados. Así, entre ambiciones inesperadas y contradicciones inapagables el hombre va construyendo sus días, perfilando su vida.

En el breve poema de dos líneas “Yo”, de Urraza formula esta extraña paradoja que mencionábamos:

“Sólo tengo tiempo para ser yo...
Y a veces... Ni siquiera eso.”

En otro poema amplía esta concepción de otra manera:

“La vida es como un rompecabezas...”, lo que constituye la pura verdad.

De Urraza se acerca y echa a volar esta inesperada pregunta, tras ser atrapado el ser humano por la desaparición y por toda la eternidad:

“¿Qué seremos
Cuándo nuestra vida sea devorada
por el hambre insaciable
que nunca acaba?

Algo difícil de explicar, pues la muerte constituye realmente el extremo final de la vida, y que inquieta en algún momento dado a todo hombre:

“¿Cómo el ser humano
no va a estar repleto de melancolía,
cuando la muerte espera
y acaba en cada esquina?”

Luego, como en coloquio inesperado, el poeta aspirando al parecer a superar esa idea triste, habla del amor, con iluminada frescura, con sutileza:

“Oye amor:
Eres para mí lo que yo para ti...”

Y hay más, de Urraza no permanece en lo meramente lírico, pues nos sorprende con pensamientos de matices sociales, al mencionar cosas dolorosas que se ven constantemente:

“Cuando la burocracia mata a los pobres,
y exime a los ricos.”

O tras andar por varios países, donde algunos hablan en guaraní, otros en español, y otros en portugués, tropieza con pobres gentes que piden algo, por lo que llega a esta sentenciosa conclusión: “Los pobres son todos iguales”; es decir iguales de desamparados, iguales de necesitados.

A poco el poeta de Urraza como queriendo borrar esas penosas impresiones dadas, en el orden de poemas titulado “Allegros”, nos dice algo más optimista: “La poesía es una emanación de la juventud”, sabio concepto de lo que es en realidad la poesía.

Y luego hablando del amor quiere la debida correspondencia: “Si te amo, ámame más.”

En casi el último poema “El caminante”, de Urraza resume casi toda la concepción del libro y de su poesía, de esta manera:

“¿Qué más puede pedir un hombre,
que ser el pontífice de los demás,
el constructor de vidas...”

Así, sucesivamente Juan de Urraza nos va dando en su pequeño libro todo un testimonio de vida conmovida, que toma rumbos y aletea por los caminos del mundo.

El libro de Juan de Urraza es pequeño pero bello en su contenido y composición. Es que nos habla de muchas cosas, con expresiones de sutilezas, al aproximarse a las muchas conjeturas que tiene la vida.
¡Poeta Juan de Urraza! ¡Bienvenido sea al campo de la poesía, a los prados de la ensoñación!
14/03/2005 - Augusto Casola - Escritor
Yronia

Dentro del juego de metáforas que propone Juan de Urraza en esta novela, nos vemos movidos a suponer que su intención es remitirnos a la vigencia de un mundo caótico, desordenado y mágico como es el de nuestra vivencia terrenal y ello se hace evidente si tenemos la capacidad de eludir las urgencias del día, traspasar la barrera de lo inmediato consuetudinario para trasladarnos a lo anecdótico ficticio e irracional, a veces, de las realidades propias de la imaginación donde ya no es tan claro distinguir lo real de lo irreal, en especial cuando esas realidades se encuentran escritas “en un presente incierto”, dentro del cual le gusta manejarse al autor y donde se mezclan esos conceptos que regulan el juego del caleidoscopio de imágenes y propuestas para conformar un elemento sustantivo dentro de la arbitrariedad en la cual nos movemos y de donde es posible extractar múltiples interpretaciones.

El autor crea, para su propia diversión, el sintagma significativo para él, que a veces pierde y desorienta al lector predispuesto a adentrarse en una historia de aventuras fantásticas, para luego encontrar que el significado de las palabras y de los mismos acontecimientos, van más allá de la simple narración, para volverse una alucinante búsqueda de verdades que en realidad, nos transcienden, como transcienden a los personajes.

Juan de Urraza esconde sus motivos abstractos y los encubre dentro de la dialéctica propia de la literatura, como ya ensayó en su novela “La sociedad de las mentes” y confirmó en “Verdades futuras y mentiras antiguas, escritas en un presente incierto”, colección de cuentos que resultó ganadora del 2° Premio Municipal del bienio 2002/2004. Los conceptos que movieron al autor a los artificios formales recurrentes de su novela anterior “La sociedad de las Mentes”, encuentran resonancias esporádicas en “Yronia” que pueden orientar y, a veces, desorientar dentro del cuerpo general de la historia, sin que el desconocimiento de los personajes anteriores modifiquen o reduzcan la posibilidad de comprender esta nueva obra.

A fuer de sinceros, la propuesta del autor pone ante nuestros ojos la forma alegórica y fragmentada de una teleología que lo inquieta y busca interpretar, a lo largo del desarrollo de su creación en general y de “Yronia”, en particular: el fantasma de lo aparente sensible en contraste con lo aparente abstracto, a cuya dualidad busca dar un sentido moral al final de cada capítulo, donde asienta acotaciones en las que no faltan conclusiones relativas a su conjunto ni las recomendaciones que pueden salvar, tal vez, las incoherencias propias del accionar de sus personajes, numerosos y a veces dispersos en el mecanismo de la narrativa, elaborando conclusiones propias, que a su vez podrían quedar a juicio de los lectores.

En nuestra opinión, la novela se desenvuelve como una composición musical a varias voces, ese maravilloso ir y venir reiterado de las melodías, del que Juan Sebastián Bach era un maestro, como una tautología fantástica en que cada una de las partes, en su momento envuelve a las demás y a veces las repite en diferente tono y con un sentido distinto, porque como dijimos antes, la novela de Urraza, pese a su primera apariencia de ser la historia aventurera de un grupo de personajes fantásticos, tiene el trasfondo profundo de un pensamiento filosófico y una inquietud existencial para los cuales el autor intenta abrir una brecha que les permita fluir hacia su objetivo final: los lectores.

La búsqueda interior es evidente dentro de un planteo humanista del que participan sus personajes Orión y Pléyade, Juan y Melissa y otros que aparecen y desaparecen en el transcurso de las circunstancias, entrelazados en un sin fin de aventuras y desventuras, en situaciones que los enfrenta a una realidad imaginaria y transitoria donde las resoluciones, arbitradas por el autor, deben esperarse de los poemas que integran el conjunto o en las reflexiones con que concluyen los capítulos.

Sin duda, la presencia de personajes de “La sociedad de las mentes”, agrega cierto sentido de coherencia al conjunto, integrada al amplio espectro de la novela, cuya tautología puede reforzar un concepto o anularlo, de ahí la importancia que cobran en Yronia las ideas expuestas con anterioridad por el autor y el desarrollo de las ideas que servirán de hilos conductores para su producción futura.

El autor, sostiene, sin duda, un criterio adecuado a la evolución de los procesos predecibles de una tecnología de avanzada que conduce al hombre a través de la simple apariencia de hechos programados, a los estratos indefinibles de los eternos conflictos humanos que conjugan, la realidad vital, con la conciencia de una trascendencia metafísica que lo compromete y lo obliga.

Pero el placer de la lectura de Yronia, no se reduce a hurgar su contenido metafísico, oculto, reiteramos, en la narración de aventuras, la cual puede satisfacer a quien busca una novela entretenida, abriendo la alternativa al que sienta interés por descubrir los interrogantes que se abren a cada paso de la lectura del texto.
24/08/2003 - Delfina Acosta en el diario ABC - Crítica Literaria
Jeu Azarru y la moral del género de la ficción - Verdades Futuras y Mentiras Antiguas (escritas en un Presente Incierto)

Tiene la virtud, Jeu Azarru , de ser una persona idealista. Ha elegido el género de la ficción para desarrollar sus ideas que plantean la posibilidad de una mejor existencia. Mediante un lenguaje sencillo, llano, nos acerca a un “mundo especial”, donde la fantasía y la visión humanista se entrelazan sin mayores dificultades.

Apartándose de la literatura como concepto de arte y de estética, Jeu Azarru transforma sus relatos en una manera simple de comunicación. Utiliza la complementación del pasado con el futuro en casi todos sus cuentos.

LOS PERSONAJES

Otra característica que he podido observar en el libro “Verdades futuras y mentiras antiguas (escritas en un presente incierto)”, es la capacidad de observación que posee el autor. Así, observando su entorno, él recoge las historias de vida, algunas casi legendarias, de conocidos “personajes” como el chausero, el soldado, etc., de nuestra ciudad.

El fantasioso Jeu Azarru, en un cuento suyo, nos presenta la historia de un Kurupí urbano. El kurupí de Azarru debe adaptarse a la época que le corresponde vivir, ya que en los pueblos ha perdido toda credibilidad.

A propósito, transcribo un fragmento de la obra, donde el mitológico personaje concede una entrevista a un atrevido periodista:
“Antes, en épocas de los indios guaraníes, nómadas por naturaleza, yo paseaba por el mundo buscando tribus con quienes entretenerme. Pero al crearse las ciudades, se hizo todo más fácil, puesto que mucha gente se amontona aquí, y no hay que caminar kilómetros y kilómetros en busca de algún ser humano. Además me aburrí de las chicas del campo, tan inocentes. Uno tiene que enseñarles todo, y encima, al terminar, se quedan enamoradas de vos... Las muchachas de la ciudad ya están en otra onda, todo es sin compromisos, ni culpas...”

Pienso que este libro de reciente publicación en nuestro medio, debería ser leído por los jóvenes, pues a través de un lenguaje sencillo y ameno, se ubica, exitosamente, en algunos cuentos que rescatan mitos urbanos, y otros donde la era de la informática hace ya su aparición.

Contacto: jeuazarru@jeuazarru.com